Neira Pena, Ana María2026-02-062026-02-062025NEIRA PENA, A. M. 2025. Deepfakes y proceso judicial: un desafío probatorio emergente. En Derecho Procesal y Ciudadanía: retos socioeconómicos y politización de la justicia. Barcelona: Atelier, p. 549-560. ISBN: 979-13-87867-05-8979-13-87867-05-8https://hdl.handle.net/2183/47277Ponencia presentada en el X Memorial Manuel Serra Domínguez, que se celebró los días 7 y 8 de noviembre de 2024 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Vigo (Campus de Ourense). Título del congreso: Derecho procesal y ciudadanía: retos socioeconómicos y politización de la justicia[Resumen]: El término deepfake se acuñó en 2017, cuando un usuario de la plataforma Reddit, con alias deepfakes, compartió varios vídeos pornográficos falsos en los que aparecían mujeres famosas, como Taylor Swift o Scarlet Johansson. Desde entonces la propagación de contenidos creados o manipulados a través de IA no ha dejado de crecer. Y la preocupación institucional por la expansión de este tipo de contenidos resulta patente, tal y como ponen de manifiesto, entre otras acciones, los intentos, tímidos hasta el momento, de encauzar reglamentariamente el fenómeno. El potencial criminógeno de esta tecnología es indudable. Resulta evidente la utilidad de estas creaciones audiovisuales para amenazar, extorsionar, suplantar la identidad de las víctimas o, incluso, para engañar a la autoridad judicial a través de la presentación de evidencias manipuladas. Todas estas posibilidades abogan por una regulación del fenómeno, no solo desde el punto de vista técnico, sino también desde el punto de vista del Derecho penal y, quizás, también desde el punto de vista del Derecho procesal probatorio. El presente trabajo se estructura del siguiente modo. En primer lugar, se recoge el concepto de deepfake. En segundo lugar, se analiza el desafío que este fenómeno de la IA generativa supone para la Administración de Justicia, analizando la afectación a distintos niveles: individual, organizacional y social o sistemático. En tercer lugar, se centra el análisis en las posibles manipulaciones probatorias, así como en sus efectos y consecuencias. Por último, se reflexiona sobre la posible respuesta penal a la introducción de deepfakes como prueba en el proceso.[Abstract]: The term deepfake was coined in 2017, when a user of the Reddit platform, with the alias deepfakes, shared several fake pornographic videos featuring famous women such as Taylor Swift and Scarlett Johansson. Since then, the spread of content created or manipulated using AI has continued to grow. Institutional concern about the expansion of this type of content is evident, as demonstrated, among other actions, by the attempts, timid so far, to regulate the phenomenon. The criminogenic potential of this technology is undeniable. The usefulness of these audiovisual creations for threatening, extorting, impersonating victims or even deceiving the judicial authorities by presenting manipulated evidence is evident. All these possibilities argue for regulation of the phenomenon, not only from a technical point of view, but also from the point of view of criminal law and, perhaps, also from the point of view of procedural evidence law. This paper is structured as follows. First, it defines the concept of deepfake. Second, it analyses the challenge that this phenomenon of generative AI poses for the administration of justice, examining its impact at different levels: individual, organisational, and social or systemic. Third, it focuses on the possible manipulation of evidence, as well as its effects and consequences. Finally, it reflects on the possible criminal response to the introduction of deepfakes as evidence in proceedings.spa© 2025 La autora © 2025 AtelierDeepfakeInteligencia artificialProceso judicialManipulación probatoriaArtificial intelligenceLegal proceedingsEvidence tamperingDeepfakes y proceso judicial: un desafío probatorio emergenteconference outputopen access